JUVENTUD DIVINO TESORO.... DEL SISTEMA
No es necesario ser muy inteligente para comprender que
controlando, domesticando y anestesiando a la juventud se consigue un triunfo en el presente y una victoria definitiva en el futuro. Por eso la Juventud es el verdadero tesoro del sistema, pero no un tesoro empleado en enriquecer a esa juventud, a los adultos que hoy les amparan y esperan verse amparados en unos años por ellos, ni tampoco a la nación que constituyen entre todos y que deberá ser dirigida incuestionablemente por esos jóvenes de hoy. Si no un tesoro utilizado por el sistema exclusivamente para perpetuarse generación tras generación con un plan tan sencillo como bien trazado y basado en hacer de nuestros jóvenes unos individuos incultos, mal educados, hedonistas, adictos a las drogas, individualistas y egoístas
Vallamos desgranando estas “cualidades” injertadas por el
sistema en nuestros jóvenes, y empecemos por la incultura. Es obvio que cada reforma educativa en España ha convertido a los alumnos españoles, en colegiales y universitarios más ignorantes que los que ¿estudiaban? Con arreglo a la anterior legislación educativa.
Los datos extraídos de la ultima prueba del instituto
Nacional de Calidad y Evaluación, son estremecedores; el 90% de os estudiantes de 4º de ESO, con edades comprendidas entre 15 y 16 años, es incapaz de escribir un dictado sin faltas de ortografía, el 66% no podía leer una estadística sobre tendencias de la evolución de la población mundial, solo el 2% sabia asociar a artistas con estilos fundamentales del arte, sólo el 2% sabía relacionar las causas de conflictos bélicos recientes y el 82% no es capaz de aplicar el teorema de Pitágoras. Los Alumnos al finalizar primaria (11 años) según el propio Ministerio de Educación, en más de un 50% no saben hacer cálculos con fracciones, son incapaces de interpretar un texto de 20 líneas o desconocen que la tierra tarda 24 horas en dar una vuelta sobre su eje.
No es necesario aportar mas datos para sacar la conclusión
de que nuestros niños y jóvenes no están preparados, aunque nos disfracen el manejo de las nuevas tecnologías con un avance de su capacidad intelectual, ocultando la realidad de que el uso de Internet, por ejemplo, de nuestros jóvenes, está muy lejos de ser en post de adquirir una mayor cultura. Es una obcecación del sistema el dar más importancia a las herramientas que se utilizan, que al fin que se quiere conseguir con ellas (otro ejemplo palmario de esta obstinación por la herramientas es otorgar mas importancia a la democracia o la constitución que a la nación para la que deben utilizarse).
Podríamos hablar también de las mentiras enseñadas a nuestros colegiales sobre la Historia de España o sobre la grotesca manera de interpretar los hechos históricos e incluso geográficos en las diversas comunidades autónomas, pero concluiremos esta reflexión buscando la causa de por qué es necesaria tanta incultura, y esta no es otra que la máxima de que un pueblo inculto es infinitamente mas manejable y que unos jóvenes desconocedores de lo que ha sido su patria en otras épocas, difícilmente lucharán por imitar gestas que ni les han explicado ni podrían comprender con su escala de valores actual.
En lo referente a la mala educación de nuestros jóvenes, se
les ha vendido que la rebeldía, virtud de una juventud sana, es sinónimo de zafiedad, de grosería y hasta de delincuencia. Se creen que hacen daño al sistema garabateando paredes, perdiendo el respeto a los padres o profesores, destrozando el mobiliario urbano o incumpliendo las normas básicas de higiene o convivencia. Ingenuamente piensan que esta forma de protesta les hace fuertes sin saber que están siendo teledirigidos por el sistema y sólo se hacen daño a ellos mismos y a instituciones a eliminar como la familia tradicional o la escuela como centro de formación.
Para reforzar la idea apuntada anteriormente de jóvenes
hedonistas bastan unas pinceladas. La tasa de abortos en España aumentó un 9% en 2000 respecto al año anterior, pasando de 58.399 a 63.756 las eufemísticamente llamadas interrupciones voluntarias del embarazo, incrementándose la tase de abortos entre las adolescentes en un 6.72% en 1999, al 7.49 en 2000.
Hablar de drogas y Juventud sitaría mucho más espacio. Si
las cifras son habitualmente frías, en este caso aún mas, pero si se reflexiona sobre ellas son escalofriantes. Vamos allá, el 76% de los jóvenes de entre 14 y 16 años consume alcohol, el porcentaje de jóvenes “bebedores de riesgo” (el 14,5%) duplica al de adultos (7%), el 5% de los chavales españoles (el 14% de los manileños) de 18 años han consumido alguna vez éxtasis, el 3,2% prueban drogas de diseño y se inician a los 15 años. Cada fin de semana, en Madrid el 74,6% de los adolescentes consumen alcohol (comienzan a los 13 años y las chicas de 14 a 18 años beben mas que los varones de su edad), el 52% fuma (el hábito de fumar entre los españoles se adquiere entre los 11 y 13 años) el 28% consume cannabis, el 2,6% toma éxtasis y otro 2,6% cocaína. En 2001, las muertes provocadas por el consumo de drogas en Madrid fueron 158 en su mayoría jóvenes…
Podríamos continuar hasta la nausea, pero parece que nuestras autoridades consideran normal estas cifras en un país desarrollado. Si se están tomando medidas al respecto, más de cara a la galería que verdaderamente efectivas, se debe al problema superficial aunque no por ello menos grave, de que esta ingesta compulsiva de drogas y alcohol, se hace mayoritariamente en la calle y va acompañado de un problema de orden público, pero si los vecinos afectados por el botellón, por ejemplo, no se hubieran echado a la calle, a nuestros políticos les daría igual que la mayoría de los servicios prestados por los servicios de urgencias de salud se deban a comas etílicos y a reyertas entre chavales ocasionadas por las drogas duras o blandas, o que nuestro jóvenes estén pudriendo sus cuerpos antes de terminar de desarrollarlos. No hace falta mencionar a quien le interesa una juventud drogada, enferma y que se refugia en el alcohol o las drogas para huir de sus problemas en lugar de enfrentarse a ellos y sobretodo a los causantes de sus desventuras.
Pero no todo lo que rodea a la Juventud es negativo, hay
multitud de Jóvenes idealistas y comprometidos con causas justas, lo que ocurre es que aquí también el sistema juega sus bazas, y se ha sacado de la manga las ONG´s, si, esos colectivos que en teoría hacen las funciones que los estados han abandonado y que suelen estar lideradas por colocados del propio sistema que viven a costa de los presupuestos generales del estado. Estas organizaciones, salvo honrosas excepciones que hacen una labor encomiable, suele exprimir al joven hasta que obtiene un puesto en la administración de la ONG y ya se mete en la máquina del sistema, o se “quema” y abandona el compromiso de lucha por
la justicia.
Ante tal perspectiva, Nuestra misión consiste en hacer de
cada joven un idealista, de mostrarle que el sistema le ha desposeído de valores eternos para dotarle de cualidades aberrantes (incultura, mala educación, egoísmo, individualismo, hedonismo, drogas…) que se convierten en herramientas
para cavar su propia tumba, de enseñarle que la vida tan sólo vale la pena si es para luchar por la Justicia Social o por la Patria, porque ¿Quién más que los jóvenes necesita de una patria fuerte para desarrollar en ella y con ella su vida?. Los Jóvenes, en definitiva, son el antídoto para sanar esta España enferma y Anestesiada, sin ellos España, irresistiblemente desaparecerá como nación, si conociendo la enfermedad y su gravedad, no somos capaces de ganarnos a la juventud para combatirla, quizás deberíamos dedicarnos a
movilizar a los chavales para “salvar” a nuestro favorito de Operación Triunfo.
