Las
presiones de los bienpensantes y políticamente correctos “progres”
llega a extremos ridículos. La cadena de librerías estadounidense
Borders ha anunciado que retirará de su sección infantil el libro de
aventuras "Tintín en el Congo", que ha sido calificado de "racista".

Recientemente
la Comisión de Igualdad Racial del Reino Unido pidió que se prohibiera
ese libro de tiras cómicas, creado por el dibujante belga Georges Remi
'Hergé' en 1931. Según una portavoz de la comisión, éste contiene
"palabras de un horroroso prejuicio racial, en las que los 'nativos
salvajes' parecen monos y hablan como imbéciles". ¿Prohibirán también
William Shakespeare por su racista y antisemita Mercader de Venecia?

Muchos
“progres” no perdonan a Herge su primer álbum “Tintín en el país de los
Soviets”, con el que nace el personaje en 1929. La primera aventura del
joven reportero es un gran alegato anticomunista. Se segundo álbum
sería el ahora polémico "Tintín en el Congo", que simplemente refleja
un momento histórico en que se presentaban los sistemas coloniales de
toda Europa de una manera paternalista, pero en modo alguno racista.

Tintín
en el Congo, ya fue retocado en la segunda mitad del siglo XX, cuando
comenzó la etapa de la descolonización de Africa. Herge quitó las
escenas más apológeticas del colonialismo, desde latigazos a un
encerado en la misión, en el que pueden leer los alumnos congoleños
"Bélgica mi Patria".

Pero
nadie puede acusar a Tintin de racista, en sus sucesivas aventuras, nos
enseña el mundo y sus culturas, siempre desde la óptica occidental por
supuesto, pero con un código de valores que llevará al intrépido
reportero a enfrentarse a la mafia de Chicago, traficantes de armas y
drogas, militares golpistas, esclavistas… en un sinfín de historietas
que nos llevan por todo el siglo XX.

La
relación de Herge con el scultismo católico y la editorial católica
Rex, (de Cristo Rey), que dirigía León Degrelle, con el que mantuvo
cierta amistad, llevó a que tras la Segunda Guerra Mundial no pocos
detractores acusasen al genial dibujante de "colaboracionista”. Aunque
Hergé, siempre lo negó, sufrió un periodo de ostracismo debido
precisamente a sus amistades peligrosas.

En
todo caso las historias, que cuentan las aventuras del reportero, su
perro Milú y su mejor amigo, el Capitán Haddock, se han traducido a más
de 50 idiomas y se calcula que la serie de libros ha vendido más de 200
millones de copias

Llama
también la atención que la polémica coincida con el anuncio de Steven
Spielberg y el director de "El señor de los anillos", Peter Jackson, de
llevar a Tintín al cine. La revisa especializada en cine Variety
informó sobre un acuerdo de tres películas, dos de las cuales serán
dirigidas respectivamente por Spielberg y Jackson y una tercera por
alguien cuyo nombre está por ser definido. El equipo de efectos
especiales de Jackson, Weta Digital, empleará animación en 3-D para dar
vida al joven reportero.